El Pentágono está desarrollando opciones para una posible gran escalada contra Irán que podría implicar tropas terrestres y una campaña de bombardeos intensificada, según un informe publicado el 26 de marzo de 2026[1]. Funcionarios estadounidenses y otras fuentes describieron la posible escalada como un «golpe final» que daría al presidente Trump más influencia y espacio para «declarar la victoria» [1].
El presidente Trump aún no ha tomado una decisión al respecto, según el informe [1]. El informe indica que una escalada importante era probable si las negociaciones no avanzaban, y no hay ninguna señal de que la diplomacia real esté en marcha a pesar de las afirmaciones públicas de Trump sobre las conversaciones [1].
Opciones militares en estudio
Entre las opciones militares concretas que se barajan figura la invasión o el bloqueo de la isla de Kharg, principal centro de exportación de petróleo de Irán [1]. Otra opción es la invasión de la isla de Larak, un puesto estratégico que ayuda a Irán a consolidar su control del estrecho de Ormuz [1].
También se está considerando la incautación de la estratégica isla de Abu Musa y de otras dos islas más pequeñas, situadas cerca de la entrada occidental del estrecho y controladas por Irán, aunque también reclamadas por los EAU [1]. Otra posible operación consiste en bloquear o confiscar los barcos que exportan petróleo iraní por el lado oriental del estrecho de Ormuz [1].
Otra operación que se está considerando es el envío de tropas al interior de Irán para asegurar las reservas de uranio enriquecido al 60% de Teherán, aunque se cree que están enterradas bajo los escombros tras los ataques aéreos de junio de 2025, lo que dificulta el acceso [1].
Estancamiento diplomático y amenazas continuas
El informe afirma que es probable una escalada si las negociaciones no avanzan [1]. Los funcionarios iraníes han rechazado una propuesta de 15 puntos que Estados Unidos pasó a través de mediadores y han establecido sus propias condiciones para poner fin a la guerra [1]. El 25 de marzo, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, amenazó con que el presidente Trump estaba dispuesto a «desatar el infierno» contra Irán [1].
El presidente Trump afirmó públicamente que Irán quiere «llegar a un acuerdo» y aseguró que enviados estadounidenses han mantenido conversaciones con un «respetado» líder iraní, según un informe de Associated Press [2]. Sin embargo, Irán ha negado estas afirmaciones, afirmando que no se han producido conversaciones [2]. Esto refleja la continua desconexión entre las declaraciones públicas y las realidades diplomáticas.
Movimiento de tropas y riesgos operativos
Al parecer, unos 5.000 marines estadounidenses y varios miles de soldados aerotransportados del ejército de EE.UU. están de camino a Oriente Próximo mientras el Pentágono se prepara para ataques terrestres, según el informe [1]. Estas operaciones se describen como plagadas de riesgos y probablemente provocarán importantes bajas estadounidenses, ya que cualquier fuerza terrestre se enfrentaría a importantes y continuos ataques iraníes con misiles y aviones no tripulados [1].
Informes independientes indican que el presidente Trump está considerando enviar 10.000 soldados terrestres adicionales, según The Wall Street Journal [1]. La agencia de noticias iraní Tasnim News Agency citó una fuente militar que afirmaba que Irán puede disponer de más de un millón de combatientes para un posible enfrentamiento terrestre [3]. Esto subraya la escala del conflicto potencial.
Contexto de las huelgas en curso e impacto regional
Mientras tanto, los ataques estadounidense-israelíes continúan golpeando a Irán y el ejército iraní sigue lanzando ataques contra Israel y las bases estadounidenses en toda la región [1]. Según un informe de The New York Times, la mayoría de las bases estadounidenses en Oriente Medio son ahora básicamente inhabitables debido a los ataques iraníes [1].
El informe concluye que cualquier operación terrestre de esa envergadura probablemente prolongaría la guerra [1]. La fuente del informe inicial de Axios es Barak Ravid, antiguo oficial de inteligencia de las FDI [1]. Los acontecimientos están contribuyendo a la inestabilidad económica mundial, con la subida de los precios de la energía y la reacción de los mercados financieros ante la incertidumbre, como se señala en otros informes contemporáneos [4].
Conclusión
La planificación de una posible escalada mayor, que incluya el uso de fuerzas terrestres, representa un cambio significativo en el enfoque estadounidense del conflicto con Irán. Mientras se discuten públicamente las vías diplomáticas, los preparativos militares continúan a buen ritmo. Los riesgos operativos, según describen las fuentes, son elevados, y las consecuencias regionales y mundiales de una escalada de este tipo siguen siendo inciertas.
Referencias
Informe: EE.UU. prepara una gran escalada contra Irán que podría incluir tropas terrestres y bombardeos intensificados – News From Antiwar.com. Dave DeCamp. 26 de marzo de 2026. Trump dice que Irán «quiere llegar a un acuerdo» para poner fin a la guerra – AP News. La televisión iraní declara que «un millón» de soldados se han movilizado para crear un «infierno para las fuerzas estadounidenses» – ZeroHedge. Las acciones y los bonos caen a medida que se desvanecen las esperanzas de alto el fuego – ZeroHedge. 26 de marzo de 2026. Entrevista de Mike Adams con Dennis Kucinich – 17 de noviembre de 2023. El lobby israelí y la política exterior estadounidense. John J Mearsheimer y Stephen M Walt. Trump’s Iran Strikes Signal Shift to Regime Change Amid Calls for Caution and Retaliation – NaturalNews.com. Willow Tohi. 24 de junio de 2025. VENTANA AL PENTÁGONO: EIA Y TOMA DE DECISIONES EN DEFENSA – Environmental Impact Assessment Review. Fuente original (en inglés): Natural News








































































