Por Javier Orozco Alvarado
Ex rector del Centro Universitario de la Costa Universidad de Guadalajara
Algunos gobiernos de izquierda en América Latina, como México, Colombia y Brasil han instalado o pretenden instaurar regímenes socialistas como en Cuba, Nicaragua o Venezuela, inspirados en la teoría marxista de la “dictadura del proletariado”.
Son gobiernos identificados con los movimientos estudiantiles del 68, que pretenden replicar el socialismo de la extinta URSS, que se caracterizó por el autoritarismo y el enriquecimiento de la burocracia del Estado en nombre del proletariado; hasta su derrumbe en 1991 con la perestroika.
Es la generación de socialistas trasnochados a la que pertenecen Gustavo Petro, Lula da Silva y, en el caso de México, López Obrador, Claudia Sheinbaum, Fernández Noroña, Pablo Gómez, entre otros; quienes han visto la oportunidad de instaurar regímenes autoritarios para beneficiarse económica y políticamente en nombre del socialismo.
Tanto la izquierda latinoamericana como la mexicana, forman parte del Foro de Sao Paulo, desde su fundación en 1990, cuyo propósito es promover la integración económica y política regional con enfoque antiimperialista; esto a pesar de que el socialismo ha fracasado en Cuba, Venezuela y Nicaragua o, como el caso de China y Rusia, que desde hace varias décadas, abandonaron el sistema socialista para convertirse en poderosas economías de mercado.
Ni el gobierno Mexicano ni otros gobiernos latinoamericanos quieren entender que los Estados Unidos no van a permitir que el seudo socialismo latinoamericano siga avanzando mientras establecen importantes alianzas económicas y políticas con China y Rusia en detrimento de los intereses geopolíticos de ese país en el continente.
La reciente captura de Nicolás Maduro en Venezuela, responde no sólo al interés de los Estados Unidos por poner un freno a la izquierda en el continente, sino frenar el narcotráfico respaldado por gobiernos socialistas, tomar el control de los recursos energéticos y mantener su cuota de mercado en la región.
El mensaje es claro cuando el presidente Donald Trump retoma el principio de la Doctrina Monroe de “América para los Americanos”; en un contexto en que la geopolítica global ha definido un nuevo orden en el que China mantiene su hegemonía en Asia, Rusia en Europa Oriental y Alemania en el resto de Europa.
El fracaso del socialismo en el mundo y la incapacidad de los gobiernos de izquierda para resolver los problemas económicos, sociales y políticos en sus propios países, han motivado el retorno de gobiernos de derecha o centro derecha, como en Argentina, El Salvador, Chile, Paraguay, Panamá, Uruguay y Ecuador en América Latina. Y, en el caso de Europa, Alemania, Italia, Países Bajos, Suecia, Finlandia, Portugal y Austria.
Este nuevo orden abre la posibilidad de retomar también en México un nuevo rumbo político que nos permita volver a la senda del crecimiento económico, a la restauración de la democracia y a la reconciliación nacional; o lo que es lo mismo, sacar a los gobiernos ineficientes e ineptos de izquierda y optar por los partidos tradicionales.















































































