En Puerto Vallarta, el agua es una preocupación constante para la ciudadanía. Entre las interrupciones periódicas del suministro debido a averías o reparaciones de la red y los brotes de agua turbia que han registrado en las últimas semanas, las quejas ciudadanas están a la orden del día. Por ese motivo, muchos vecinos se sorprenden al conocer que el organismo operador de Puerto Vallarta, Seapal, se mantiene como el único en Jalisco que cuenta con una certificación que avala la calidad de su servicio.
Lejos de ser un logro estático, obtener y mantener esta distinción implica un esfuerzo diario y multidisciplinario. ¿Será que la situación del agua en Vallarta no es tan mala como el ciudadano medio lo percibe?
Para comprender qué hay detrás de este sello de calidad, conversamos con Eliseo Moreno, director de Calidad del Agua de Seapal, quien nos detalló el complejo engranaje que opera las 24 horas del día para que el agua llegue a los hogares vallartenses.

El pilar normativo: cumplir con la ley
- Ingeniero Moreno, para comenzar, cuéntenos un poco sobre su trayectoria en Seapal. Usted conoce el organismo desde hace muchos años…
Así es. Yo soy ingeniero químico de profesión, con una maestría en medio ambiente. Me incorporé a Seapal Vallarta en el año 2002, en el área de Laboratorio. Desde entonces he tenido la oportunidad de crecer profesionalmente dentro de la institución. Hoy me desempeño como Jefe de Calidad del Agua y soy responsable de las plantas potabilizadoras del sistema, así como de los procesos de remoción de hierro y manganeso en dichas instalaciones. Liderar este proceso es fundamental para nosotros; aseguramos que el recurso llegue con las mejores condiciones a los hogares vallartenses.
- Precisamente por esa responsabilidad, sabemos que Seapal es actualmente la única operadora en Jalisco con agua certificada. ¿Cómo se logra y se mantiene esta distinción?
Lograr la certificación que tanto nos está costando mantener, es más que nada el cumplimiento de tres factores fundamentales:
El factor número uno es el cumplimiento de las normas oficiales mexicanas. Nosotros como organismo debemos demostrar que cumplimos cabalmente cada una de ellas. Está la Norma 127 SSA1 2021, que nos establece los límites permisibles de calidad. De los ciento y tantos elementos que vienen en el agua, nosotros debemos cumplir con todos, que no salgan del límite establecido. Eso lo hemos cumplido cabalmente durante estos más de 30 años.
- ¿Y quién verifica que realmente se cumpla?
Los laboratorios acreditados. Ellos vienen, analizan y nos dicen: «tu agua cumple con la norma 127». Y aparte nos lo dice nuestro laboratorio central que tenemos aquí en Seapal, porque nuestra gente está cabalmente certificada para los análisis y se capacita todos los días.
Luego cumplimos la Norma 179 SSA1 2020, que regula la vigilancia y evaluación del control de calidad del agua distribuida. Esa consiste en que tenemos que verificar cada uno de los puntos que nos marca, desde el pozo o desde la planta: que tenga seguridad, que se lleven los controles de medición, los controles de mantenimiento, bitácoras de registro…
Después sigue la Norma 230 SSA1 2002, que establece los requisitos sanitarios en los sistemas de abastecimiento. También tenemos que demostrar ahí, mediante bitácoras, el seguimiento. Y luego la Norma 202 SSA1 2044, que especifica los requisitos para equipos de tratamiento de agua, para uso doméstico y público. Ese es el punto uno, en cuanto a las normas oficiales mexicanas.
- Mencionó al principio tres factores. ¿Cuáles son los otros dos?
El factor número dos son los requisitos técnicos operativos: los análisis de agua, el monitoreo de cloro residual, el control de calidad, el mantenimiento de la red. Ese punto también lo cumplimos cabalmente; llevamos un control muy estricto, monitoreamos todos los días el cloro residual.
Luego sigue el factor número tres, que son los requisitos administrativos legales. A COFEPRIS le damos el aviso de funcionamiento de los sistemas, tenemos manifiestos, dictámenes de protección civil, documentación de organización, el acta constitutiva y todo eso.
Y de ahí sigue el proceso de certificación: una vez que ellos ya revisaron los factores 1, 2 y 3, nos evalúan y pueden emitir nuestra certificación.
La confianza y el reto diario
- Entiendo que justamente ahora están en un momento crucial para mantener este reconocimiento.
Así es. Seapal inició ante COPRISJAL el proceso para revalidar la Certificación a la Calidad del Agua el pasado 29 de enero de 2026. Es un proceso exhaustivo, donde nos vuelven a evaluar cada uno de estos puntos.
- ¿Y cómo recibe la ciudadanía este esfuerzo? Porque a veces hay críticas cuando ocurren situaciones como la reciente agua turbia en algunas colonias.
La gente es muy buena para criticar, porque pues no sabe todo lo que conlleva llevar agua de calidad a sus hogares. Nosotros tenemos muchas cosas buenas y ahorita tenemos una situación que tú conoces: está saliendo un poquito de agua turbia en algunas colonias y en otras hemos tenido interrupciones en el suministro. Pero quiero mandar un mensaje de tranquilidad: ya se va a resolver eso. Seguimos trabajando para corregir cualquier falla y mantener el compromiso de ser la única operadora en Jalisco con esta certificación.














































































