El presidente de Bahía de Banderas, Héctor Santana, le impuso un ritmo frenético a la administración municipal. Ya meses antes de su asunción, Santana contagiaba entusiasmo y generaba iniciativas políticas. Cuando asumió el ejercicio de la Presidencia, las actividades públicas se multiplicaron, generando una percepción positiva en amplias franjas de la ciudadanía (según muestran varias encuestas). Santana fue un presidente que dijo repetidas veces que los servidores públicos tienen un régimen de trabajo dividido en dos: «de lunes a viernes» y «sábados y domingos». Así, lanzó a las calles de Bahía de Banderas un ejército de trabajadores y funcionarios en tareas de gobierno, ya sea presentando obras, interviniendo en comunidades olvidadas o tomando nota de los reclamos vecinales. La ciudadanía notó un cambio en el dinamismo y la energía impresa a la gestión de los asuntos públicos en el Ayuntamiento.
En el balance de los primeros 6 meses de Santana, hay una cantidad evidente de logros, pero también desafíos y peligros.
La Rendición de Cuentas es un gran avance institucional. Héctor Santana aquí luce su elocuencia y su capacidad de «showman» para conectar con la gente, entusiasmarla y hacer reír a la audiencia con sus ocurrencias de hombre de pueblo. También hace mucho la calidad institucional del reporte, ya sea por la cantidad de funcionarios presentes, por la participación directa del pueblo y sus protagonistas, y por los excelentes videos de apoyatura que genera el robusto equipo de Comunicación del gobierno. La transmisión en directo y los diferentes escenarios públicos en los que se desarrolla la Rendición de Cuentas permiten evocar fenómenos de comunicación directa con el pueblo, como las Mañaneras de AMLO (la experiencia que ha inspirado a tantos presidentes municipales), o yendo más lejos, al «Aló Presidente» de Hugo Chávez.
El regaño público de los servidores, y las advertencias de la mano dura contra la corrupción, fueron muy pronunciadas en los primeros meses. También la determinación de poner distancia con el linaje de «políticos rateros y corruptos» del pasado. Esto suena a mieles en los oídos de la audiencia. El desafío en esta área es poder mantener el impulso ético, y sortear las dificultades que podrían surgir en temas más espinosos. La remoción de la corrupción policial sobre la Carretera Federal 200 es un acto valiente, pero de impacto controlado. En cambio, es un misterio aún (y un desafío pendiente) cómo enfrentará Santana a los cerebros de la corrupción más compleja, ésa que no se puede nombrar.
Las ayudas sociales (deportistas, comerciantes, personas en desventaja) son grandes estrellas de la gestión de Santana. La puesta en escena de deportistas y jóvenes talentos que requieren apoyo le da una vitalidad especial a la Rendición de Cuentas, y contribuye a acentuar el sentimiento de comunidad. Por otra parte, son celebradas las apariciones del presidente en la casa de gente humilde, trabajadores de colonias o niños con necesidades especiales, para anunciar apoyos y brindar soluciones. La gente ama en redes sociales las apariciones sorpresivas del Presidente Santana en las casas de los vecinos. Pero en redes asoman también los peligros de esta estrategia: la crítica a la exhibición de los beneficiados, y los gestos de envidia/resentimiento que surgen entre los que no fueron tocado por la varita mágica. ¡El mundo está lleno de gente necesitada! Seguramente, con el tiempo se irán estableciendo los criterios técnicos que justifican cada decisión asistencial, para evitar la discrecionalidad.
El presidente constructor se lanzó con inéditos bríos desde las primeras semanas de su mandato. Entre sus principales logros, está el fomento de la alegría en sus actos públicos. A diferencia de Mirtha, que siempre estaba enfadada con alguna noticia y teñìa de regaños sus encuentros con la prensa, Santana no se ha peleado con ningún periodista en sus continuos actos públicos, y su principal bandera es el optimismo. Así sembró de arranques de obra todo el territorio del municipio, en una planeación pareja geográficamente, que integró zonas de la montaña y de la costa. Como invirtiendo la lógica electoralista clásica (que indica acelerar el paso de la obra pública en tiempo preeelectoral), Santana le imprimió un ritmo intensísimo a sus primeros meses de gestión.
¿Podrá mantener el mismo ritmo a lo largo del trienio? Seguramente es un riesgo calculado. Por fortuna para Bahía de Banderas, el municipio tiene recursos abundantes, que limitan la dependencia del Estado de Nayarit para continuar con la transformación.
















































































