El Gobierno de Bahía de Banderas inició una serie de obras estratégicas en Lo de Marcos con el objetivo de reducir riesgos de inundación y fortalecer la infraestructura urbana de esta comunidad costera. La inversión asciende a 8.3 millones de pesos, provenientes en su totalidad de recursos municipales.
El proyecto contempla la construcción de infraestructura pluvial, incluyendo dos “ventanas al mar” en las calles Emiliano Zapata y Del Bosque. Estas estructuras están diseñadas para canalizar el agua de lluvia hacia la playa, evitando su acumulación en zonas habitacionales durante la temporada de precipitaciones. El sistema operará mediante bocas de tormenta y un pozo de absorción que permitirá la filtración del agua en el subsuelo arenoso.
Además, se ejecutarán trabajos complementarios como muros, rampas de acceso, plazoletas con acabados estéticos y áreas de jardinería, utilizando alrededor de 100 metros cúbicos de concreto. El tiempo estimado de ejecución es de tres meses, con la meta de concluir antes del inicio del periodo de lluvias.
Durante el arranque, habitantes de la comunidad reconocieron las acciones emprendidas por la actual administración, destacando la importancia de atender una problemática histórica que ha afectado a la localidad.
Autoridades municipales subrayaron que la participación ciudadana será clave para el desarrollo adecuado del proyecto, ya que los vecinos conocen de primera mano el comportamiento del agua en la zona. Asimismo, señalaron que estas obras forman parte de una estrategia más amplia para preparar a Lo de Marcos ante su crecimiento y necesidades futuras.
El gobierno municipal también anunció nuevas intervenciones en la localidad, como la pavimentación de la calle Francisco I. Madero, la instalación de luminarias y la rehabilitación de la cancha de básquetbol con una nueva techumbre.
Finalmente, se destacó que todas estas obras se realizan sin recurrir a endeudamiento, como parte de una política de manejo responsable de los recursos públicos.
Con estas acciones, Bahía de Banderas avanza en la construcción de infraestructura funcional que no solo mejora la calidad de vida de sus habitantes, sino que también fortalece la seguridad y el desarrollo sostenible de sus comunidades.









































































