La calle María Montessori, una de las principales vialidades de Puerto Vallarta, vive un momento histórico que marcará un antes y un después para sus habitantes y quienes transitan por ella diariamente. Más de 120 mil personas se verán beneficiadas con la tan esperada pavimentación de esta arteria estratégica, ubicada a un costado del Hospital Joya, obra que inició oficialmente este lunes con el banderazo del alcalde Luis Munguía.
La emoción y la esperanza se respiraban entre los vecinos de la colonia Palmar de Aramara, quienes durante años habían solicitado la mejora de esta calle sin recibir respuestas concretas. Ahora, son testigos de un proyecto que cambiará su día a día: 137 metros lineales serán pavimentados con concreto hidráulico, además de incorporar luminarias, banquetas seguras y renovada infraestructura de agua potable y drenaje sanitario. Esta obra, que supera los 6 millones de pesos de inversión, no solo promete transformar la vialidad, sino también mejorar la calidad de vida de miles de personas.
Luis Munguía, presidente municipal, expresó su entusiasmo y compromiso al señalar que esta pavimentación representa mucho más que un proyecto de infraestructura. “Es una inversión en el bienestar de los vallartenses. Esta calle conecta puntos vitales de la ciudad, pero lo más importante es que responde a una necesidad básica de nuestras familias: transitar por caminos dignos y seguros”.

Entre los asistentes, la voz de los vecinos resonó con gratitud. Rubén Pérez, presidente de la Junta Vecinal, destacó la sorpresa y satisfacción que ha generado la pronta respuesta del actual gobierno, a diferencia de administraciones anteriores que no atendieron esta petición. “Es un sueño cumplido para nuestra colonia. Sabemos que esta calle no solo mejora nuestra movilidad, sino también nuestra seguridad”, comentó emocionado.
Las palabras del director del Hospital Joya, el doctor Jesús Flores Mendoza, reflejaron un sentir compartido por la comunidad. “Han pasado 24 años desde que comenzamos a pedir esta pavimentación. Durante la temporada de lluvias, esta calle siempre fue un problema; las inundaciones hacían prácticamente imposible el tránsito. Hoy vemos cómo esa realidad está a punto de cambiar”, expresó conmovido.
La obra también tiene un significado simbólico: es un ejemplo de cómo las demandas ciudadanas pueden ser atendidas cuando hay voluntad y compromiso. Los vecinos y trabajadores de la zona ven en este proyecto una muestra tangible de que su voz ha sido escuchada.
Con el inicio de esta obra, Puerto Vallarta no solo da un paso adelante en términos de infraestructura, sino que también refuerza el vínculo entre el gobierno y la ciudadanía, recordando que el desarrollo urbano debe estar al servicio de quienes construyen día a día el corazón de la ciudad. La pavimentación de María Montessori es más que una mejora vial; es una promesa cumplida, un acto de justicia para quienes llevaban años esperando, y un motivo de orgullo para todos los vallartenses.














































































