«Cientos de millones de personas en todo el mundo occidental disfrutan de las fiestas navideñas como si nada hubiera cambiado. Pero, mientras tanto, el sonido de los tambores de guerra no deja de intensificarse».
Michael Snyder recopila las señales cada vez más evidentes de que el mundo se está deslizando hacia un conflicto importante, mientras que la opinión pública occidental sigue distraída. Advierte que las decisiones que se están tomando ahora, desde despliegues militares hasta guerras económicas, podrían remodelar la próxima década, pero la mayoría de la gente está entrando en ella como sonámbula.
- Enumera las recientes escaladas en puntos conflictivos como Europa del Este, Oriente Medio y el Pacífico, y destaca cómo los frentes se están multiplicando en lugar de calmarse.
- Relaciona los movimientos militares con la fragilidad económica, argumentando que los líderes pueden ver la guerra como una forma de encubrir la deuda y la crisis social.
- Destaca la desconexión entre las garantías oficiales y los hechos concretos sobre los movimientos de tropas, el flujo de armas y la retórica bélica.
- Sugiere que la gente común pagará el precio en forma de inflación, escasez y reclutamiento, mientras que los responsables de la toma de decisiones permanecen aislados.
- Anima a los lectores a tomarse en serio la amenaza ahora, en lugar de esperar a una declaración formal de guerra.
Leer artículo completo (en inglés)
















































































