La mala calidad del agua y su frecuente escases, es un problema que actualmente enfrentan dos de las principales ciudades del estado de Jalisco; por un lado, la Zona Metropolitana de Guadalajara y, por otro, la ciudad de Puerto Vallarta.
En particular, Puerto Vallarta, ha venido enfrentado este serio problema desde la administración pasada, en la cual gobernó pésimamente durante tres años el partido Morena, cuya característica fue la falta de agua y el suministro con transporte privado a colonias y negocios locales.
Ahora que gobierna el Partido Verde Ecologista, el problema ha empeorado, porque el gran negocio es seguir distribuyendo agua con pipas para almacenarla en tinacos que son donados por el ayuntamiento, con lo que seguramente los encargados de compras obtienen jugosos porcentajes de comisión.
Esto es quizás la razón de la lentitud en el mejoramiento de la infraestructura y las redes de agua potable, a pesar de que van dos años de gobierno de la actual administración y tres de quienes han sido sus aliados políticos a nivel nacional y estatal.

La más reciente crisis del agua ha sido la suspensión del servicio durante prácticamente una semana, afectando a cerca de 140 colonias, lo que representó alrededor del 40% de las colonias de la ciudad. Esto debido a que, según el más reciente reporte de Seapal, entre el 6 y el 12 de julio de este año se reportaron 131 fugas de agua potable y tubos rotos; a lo cual se suma la rápida expansión de la mancha urbana y el importante consumo que conlleva la actividad turística.
Como consecuencia de la falta de agua, los problemas de recolección de basura, el incremento de la inseguridad y la caída del turismo internacional, han provocado el cierre de manera definitiva más de 35 comercios en la franja turística de la Zona Romántica y el Centro de Puerto Vallarta. El cierre de negocios incluye boutiques, cafeterías, pequeños restaurantes, tiendas de souvenirs y locales en plazas comerciales.
Según organismos empresariales, como Coparmex, se calcula que la falta de agua ha afectado especialmente a negocios de alimentos establecidos en colonias como los Sauces, Villas del Puerto, la Aurora, Aralias y Pitillal; eso sin contar los que se encuentran cerrados en la Marina Vallarta por temporada baja de afluencia turística.
Aunque el gobierno municipal sigue minimizando estos problemas, lo cierto es que la gente manifiesta un verdadero hartazgo que amenaza con expulsar al Partido Verde y su presidente municipal en las próximas elecciones de 2027, como lo hizo después de tres años de mal gobierno de Morena. Y aunque el actual alcalde presume su alta popularidad para lograr su reelección, su principal objetivo debiera ser el fortalecimiento y diversificación de fuentes de abastecimiento, sectorizar la red para detectar dónde se pierde más agua, la renovación de la red de tubería hidráulica e incrementar la capacidad de almacenamiento en grandes tanques; pero sobre todo, debe dejar de ignorar las demandas ciudadanas y dedicarse a gobernar seria y profesionalmente.