El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, volvió a traer al «segundo tirador» en la agenda informativa nacional, relatando en 12 minutos la historia del trágico evento y los pormenores del reciente episodio de las Investigaciones de Estado sobre el magnicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta hace 30 años en la ciudad de Tijuana.
El presidente hace un breve recuento con detalles novedosos sobre los momentos de aquella escena del crimen que dice, sepultaron las sospechas con un manejó de falsas evidencias de lo que realmente sucedió en aquel fátido 24 de marzo de 1994 donde hubo un par disparos asesinos y sólo uno fue condenado.
Ya en el relato de los acontecimiento sobre el tema del «segundo tirador», AMLO dijo que todo nace desde que Mario Aburto, único de los dos tiradores que está preso desde entonces, recurre a la Defensoría de Oficio del Poder Judicial, «pasa el tiempo y familiares de Aburto empiezan a pedir que intervenga la Comisión de Derechos Humanos. Me mandan a mí una carta — todo también porque Aburto recurre a la Defensoría de Oficio del Poder Judicial, así es, ¿verdad?— me mandan a mí la carta, yo envío la carta a Derechos Humanos. Derechos humanos —tú me corriges (se refiere a la titular de Gobernación)— envía a la Fiscalía pidiéndole que revise la investigación o reabra la investigación. Y la fiscalía hace todo el trabajo y ya tiene todos los elementos para sostener, según la Fiscalía, de que sí hubo un segundo tirador, y que fue este elemento del Cisen o del espionaje del gobierno». recuerda la ruta del tema desde su origen.
Reúnen los elementos y solicitan una orden de aprehensión contra Jorge Antonio Sánchez Ortega la cual fue rechazada por el juez Jesús Alberto Chávez Hernández.
Sospechas de complicidad
El presidente vuelve a deslindarse del caso pero, «los perversos no podrían aceptar que yo estoy ajeno a todo esto, que yo me enteré de esta investigación hace tres meses, al grado que cuando un señor que no puedo mencionar, periodista salinista, se adelanta —porque pues tiene una mentalidad muy especial— se adelanta a acusarnos de que estábamos nosotros echando a andar una estrategia para utilizar políticamente este asunto y afectar a Salinas, palabras más, palabras menos. Y resulta que tenía razón este señor, porque tiene más información de los sótanos del poder, que todavía tienen representantes que nosotros, que en mi caso, porque no voy a estar yo tramando algo con propósitos politiqueros, o sea, no es mi manera de ser, nunca lo he hecho. Entonces, resultó que sí tenía razón porque sí existía ya la investigación», afirma el mandatario.
La Fiscalía apeló el rechazo del juez Chávez Hernández por lo que la pelota está en la cancha de la Corte «y tienen que resolver, porque de lo contrario quedaría desde luego la sospecha de la complicidad del Poder Judicial«, amenazó el presidente mexicano.








































































