Peter Thiel — multimillonario de Palantir, donante de Trump y mecenas de JD Vance y obsesionado con el Anticristo — está plantando silenciosamente nuevas raíces en Argentina.
El New York Times informó que Thiel compró una mansión en uno de los barrios más exclusivos de Buenos Aires, se reunió con el presidente Javier Milei y sus ministros, e incluso organizó una cena con economistas locales donde discutió —sí— al Anticristo.
Según personas familiarizadas con su forma de pensar, Thiel ve a Argentina como otro posible “Plan B” ante su preocupación por la dirección de Estados Unidos — desde impuestos a multimillonarios en California hasta inestabilidad política, guerra nuclear y la IA descontrolada.
Este no es su primer escape. Thiel obtuvo la ciudadanía neozelandesa en 2011 y solicitó un pasaporte maltés en 2022.
Ahora Argentina entra en el mapa de búnkeres: geográficamente lejos de los conflictos del hemisferio norte, liderada por el proyecto libertario anti-impuestos de Milei y útil para una clase multimillonaria que busca máximo poder con mínima responsabilidad.
Fuente: geopolitics_prime