Por Javier Orozco Alvarado
Ex rector del Centro Universitario de la Costa. Universidad de Guadalajara.
Recientemente, Enrique Alfaro, quien aún es gobernador del estado de Jalisco, hasta que tome la estafeta Pablo Lemus el próximo 6 de diciembre; volvió a retomar el tema de sacar a Jalisco del Pacto Fiscal con el gobierno Federal, para lo cual envió al congreso del estado la misma iniciativa que durante toda su gestión estuvo promoviendo.
Todo esto tras darse a conocer el nuevo presupuesto de la federación para el estado de Jalisco para 2025, en el que hubo una reducción de 280 millones de pesos respecto al presupuesto anterior.
Y es que Jalisco es un estado que, al no estar gobernado por el partido Morena, ha venido sufriendo el desdén, el mal trato y la injusticia en la asignación de las participaciones federales para áreas tan sensibles como educación, salud, saneamiento de aguas, rehabilitación de carreteras y la construcción de la línea 5 del tren ligero, entre otros rubros.
El estado de Jalisco vivió ese ambiente durante casi todo el sexenio de Enrique Alfaro, bajo la administración del presidente López Obrador. De hecho, en las pasadas elecciones, pudimos observar que Morena intentó desconocer el triunfo de Pablo Lemus y todo el Congreso de la Unión dominado por ese partido instó al TEPJ a invalidar la elección en nuestro estado; inclusive la actual presidenta Claudia Sheinbaum evitó reconocer el triunfo de Lemus para solidarizarse con la candidata a gobernadora por la coalición “Sigamos Haciendo Historia”.
Por eso los jaliscienses no entendemos por qué, si nuestra entidad aporta alrededor del 7% del PIB nacional y ocupa los primeros lugares en la producción agrícola, ganadera, industrial, turística, cultural y tecnológica; recibimos de la federación un trato desigual y despótico.
El nuevo gobernador ha insistido recientemente ante los legisladores de todos los partidos y ante la presidenta de la república, que su gobierno no busca la confrontación y, mucho menos, salir del pacto fiscal; porque su único objetivo es que haya una revisión del pacto, que se actualice y que se le otorgue al estado de Jalisco un presupuesto adicional de 8 mil millones de pesos para atender los rubros ante mencionados y salir del rezago en el que se tiene a la entidad, a pesar de su importante aportación a la riqueza nacional.
Revisar el pacto fiscal federal es fundamental porque, por su crecimiento económico, industrial y poblacional, Jalisco necesita una mayor participación del presupuesto federal; se requiere tomar en cuenta que nuestra entidad cuenta con la segunda universidad más importante de México, es el principal centro cultural no sólo del país, sino de Latinoamérica, y la entidad es conocida como el Silicon Valley del país.
El pacto fiscal mexicano es obsoleto y debe revisarse ante sus más de cuarenta años de vigencia. Así como recientemente se han llevado a cabo importantes reformas constitucionales en el Poder Judicial o las reformas para la desaparición de organismos autónomos como el INAI, el IFT, la COFECE, la CNH o el CONEVAL; debería actualizarse también el Pacto Fiscal y la Ley de Coordinación Fiscal para garantizar una mayor equidad para las entidades que más recursos requieren por la actividad y la riqueza que también generan.














































































