El presidente de México Andrés Manuel López Obrador ha anunciado que el 5 de febrero venidero presentará un paquete de reformas a la Constitución en materia de pensiones, salarios, seguridad, elecciones de jueces, austeridad entre otras modificaciones a la Ley Suprema que pretende impulsar en el siguiente periodo legislativo que se abre el primero de febrero del presente.
Las propuestas de AMLO para modificar la Constitución pondrán en aprietos a la oposición en plena campaña electoral. La medida exhibirá a la oposición en el juego de ofertas políticas en temas muy sensibles y de mucha atención para la población. Con este amago del presidente, las campañas políticas electorales tendrán un extra que llamará la atención a una considerable mayoría de votantes nunca antes vista, pues se moverán temas como el de la pensión al 100% del último sueldo recibido en activo que impulsa el actual gobierno, o aquella que el aumento al salario mínimo sea por mandato constitucional y no mediante un acuerdo tripartita como se viene dando desde hace décadas en nuestro país.
Estos dos temas de interés máximo general arrastrarán los otros temas que, aunque son de mucha importancia, no reviste la importancia del interés individual de las pensiones y salarios. Temas como la guardia nacional, para que de una vez se dé el cambio de suscripción definitiva a las FFAA del país.
El tema de la elección mediante el voto popular de los ministros, magistrados y jueces estará dentro del paquete que mandara el primer lunes de febrero, así como también la puntualización precisa del párrafo que mandata la austeridad republicana donde nadie pueda ganar más que el presidente de la República, algo que le afecta económicamente a los actuales ministros que se asignan un sueldo que integrado rebasa el medio millón de pesos mensuales.
Estos son los temas que ha venido manifestando desde la semana pasada que anunció que no iría a Querétaro este año, lugar donde se acostumbra a conmemorar la Constitución de 1917 que actualmente rige al país. En su lugar, AMLO realizará una ceremonia en el Palacio Nacional para conmemorar la Constitución de 1857 y la entrega del paquete de reformas constitucionales que rondará, según lo mencionó el día de hoy, entre 10 y 20 iniciativas que buscarán reformar la Carta Magna.
El día de hoy dijo que volverá a presentar iniciativas de reforma que ya han sido rechazadas por el Congreso y en una segunda instancia, las que sí han pasado del Congreso, por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, porque, dijo, «no quiero que el día de mañana se eche a perder la guardia nacional, se corrompa, que pase lo mismo que sucedió con la policía federal, y me reprochen ¿y porqué no insistió?, ¡Claro que voy a insistir! Qué no quede de una duda.. ese día las presentó todas. Las estoy trabajando en varios equipos y ese día se presentan formalmente. Van a ser alrededor de 10 o pueden ser 20».
Velada amenaza a empresarios dicen analista y voceros
Con este movimiento obradorista se abre otro frente de golpeteo con la oposición oligárquica que ven en estas medidas un duro golpe a los ingresos de los grandes empresarios, pues consideran lesivo para ellos el aumento a los salarios y las pensiones al 100% del sueldo final del trabajador activo.
Analistas políticos y financieros a la orden del empresariado, ya han calificado esta medida de populista con la intención de obtener votos masivos de la clase trabajadora. Las iniciativas legislativas que presentará AMLO a principios del siguiente mes, son vistas por estos analistas como «una estrategia de psicología inversa» en la que AMLO gane derrotado, porque asumen que a AMLO y a Morena no le alcanzarán los votos en el Congreso de la Unión y lo que se esperaría un derrota que cargue a cuestas la oposición al rechazar las iniciativas presidenciales.
Según la opinión de voceros «expertos» en materia financiera dicen que no hay capacidad financiera en el país para pagar la pensión al último sueldo en activo porque ya el presupuesto está al límite con lo ya destinado a las pensiones del programa estatal «Bienestar» (2 billones de pesos) y que con la reforma subirá 300 millones más, lo que hace una estrategia errónea que busca engañar al electorado.








































































