La Ley General de Partidos Políticos establece que las organizaciones que deseen convertirse en partidos nacionales deben notificar al INE y cumplir exigentes requisitos. En 2025, de 89 organizaciones registradas, solo 8 fueron aprobadas en febrero. Muchas fracasan o negocian con el poder antes de lograrlo.
Por Javier Orozco Alvarado, Ex rector del Centro Universitario de la Costa Universidad de Guadalajara
En nuestro país, los periodos para la creación de nuevos partidos políticos son establecidos por la Ley General de Partidos Políticos (LGPP), por lo que las organizaciones que deseen constituirse en partidos políticos nacionales deben notifica su intención al Instituto Nacional Electoral (INE) durante el mes de enero del año siguiente de la elección presidencial. Para ser reconocidos como partidos políticos deben cumplir con una serie de requisitos mínimos, como son: celebrar 20 asambleas en 20 entidades o 200 asambleas en 200 distritos electorales, en las que participen 3 mil personas afiliadas por entidad, o bien 300 por distrito electoral.
Como podemos ver, la tarea no es fácil, pues de 89 organizaciones que se registraron a nivel nacional en enero de 2025, apenas se habían aprobado 8 en el mes febrero. Y la realidad es que aún falta por confirmar cuantas organizaciones cumplirán con los requisitos para constituirse en partidos políticos.
En esa batalla muchos partidos quedan en el camino, o bien porque no cumplen con los requisitos, o porque negocian con el poder antes de llegar a la recta final. De hecho, en 2019-2020, sólo lograron su registro 3 de 7 partidos que obtuvieron la autorización; entre ellos, el Partido Encuentro Social, Redes Sociales Progresistas y Fuerza por México; este último muy ligado a Morena e impulsado por Pedro Haces, actual líder charro de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM).
En este nuevo escenario, a través de la política partidista, han aparecido como fuertes contendientes alguna organizaciones que pretenden disputar el poder a Morena en futuras elecciones; unos reagrupando fuerzas políticas del pasado, otros resurgiendo de las cenizas de partidos extintos y muy pocos con independencia y compromiso real con el pueblo de México.
Entre algunos de los posibles partidos que podrían alcanzar su registro para el periodo 2025-2026 se encuentran “VIVA MÉXICO”, que encabeza el actor y ultraconservador Eduardo Verástegui; “SOMOS MÉXICO” (SOMOS MX), promovido por los ex priistas Manlio Fabio Beltrones, Rubén Moreira y Guadalupe Acosta Naranjo del extinto PRD; así como “MOVIMIENTO AMBIENTALISTA SOCIAL X MEXICO” (MASXMEXICO), en el que participan intelectuales, líderes sociales, pequeños empresarios y gente que no encuentra ninguna opción viable en la actual estructura de partidos.
Ante la descomposición de Morena por problemas de corrupción, nepotismo, exclusión interna, autoritarismo, falta de democracia y señalamientos de vínculos con el crimen organizado; se ha generado cierto descontento y desconfianza sobre la viabilidad de ese partido.
La percepción es que ese instituto político quedó a deber el verdadero cambio y que votar por el Partido Verde o el Partido del Trabajo es igual que votar por Morena. Ni las opciones del PRI o el PAN son viables por el daño irreversible de sus errores y la sepultura que de ellos y del PRD hizo la persistente crítica del ex presidente Andrés Manuel. Pero además, en un escenario de corrupción e impunidad criminal del partido MC, el electorado sólo tendrá como escapatoria electoral los posibles tres nuevos partidos que, seguramente, obtendrán su registro en el 2026.