Por primera vez en más de una década se registra el avistamiento de un ejemplar de tortuga carey en el occidente de México, en las playas de San Pancho. Otra buena noticia para hoy miércoles 25 de Noviembre de 2020.
Por: Erik Saracho
@AlianzaJaguarAC
Ayer temprano saliendo de hacer snorkel en una playa cercana a San Pancho uno de los buenos amigos – Cristopher Howling- tuvo la fortuna de ver una tortuga juvenil y notó que traía un hijo de nylon atorado cerca de la cara, la siguió y la pudo alcanzar para tratar de sacárselo en la playa sin lastimarla. Para nuestra sorpresa era una tortuga carey ( Eretmochelys imbricata ). Especie de la que no se tenía registro de ejemplar alguno en el occidente de MÉXICO en mas de una docena de años!
Maravilloso encuentro !
La mala nota es que no era solo un hilo de nylon si no un anzuelo de pesca enorme de los que usan en “las cimbras” – líneas fijas de pesca considerada ilegal por su carácter no selectivo -, que aun no se logran erradicar.
El anzuelo estaba muy profundo, ya en su tráquea… algún pescador la capturó y sin sentirse capaz de restaurar el daño cortó la línea y la dejó ir… era muerte segura… pero tuvimos suerte y la encontramos a tiempo.
Cómo ciudadanos, activistas, naturalistas y Vigilantes acreditados por PROFEPA nos sabemos corresponsables del cuidado de la naturaleza y afortunadamente hemos tenido capacitación para actuar por lo que acordamos llevarla con nuestro amigo y veterinario Julio Martínez y dar aviso a la siempre comprometida Josline Carson del grupo tortuguero local. De inmediato Julio procedió a operar, una cirugía brillante de manos del artista comprometido con la conservación. ¡Logró sacar el enorme anzuelo! Gracias Julio.
Josline dió aviso del registro a la Organización Red Tortuguera (RETO) y la querida Catherine Hart y su gente no dudaron en viajar a San Pancho a constatar el hallazgo y ver la hermosa visitante. Ellos mismos aún que expertos no pudieron determinar su sexo por su corta edad, calculan entre tres y cuatro años. Bebé prácticamente.
La RETO con sus permisos federales de colecta científica procedieron a registrarla y ponerle una etiqueta distintiva para un eventual seguimiento.
La carey fue bautizada como Teukari que en lengua Wirrarika significa Compañera de Camino.
Pasó la noche en resguardo del Grupo Ecológico de la Costa Verde, A.C. para garantizar que metabolisara por completo la anestesia y el día de hoy al alba fue transportada y liberada sana y salva en el mismo lugar donde fue encontrada.
Esta especie la Eretmochelys imbricata sigue considera en peligro de extinción critico, sus poblaciones siguen muy mermadas y aún que está protegida aún está lejos de recuperarse como lo ha logrado ya su pariente más abundante en la región : la tortuga golfina (Lepidochelys olivacea).
Aún hay mucho que hacer para revertir el daño de nuestras actividades humanas sobre las otras especies, hoy le toca a SAGARPA y Conapesca controlar las cimbras, palangres o ristras para que este tipo de “accidentes” no vuelvan a suceder.
Les comparto algunas fotos con una sonrisa y un buen sabor de boca.