Por Javier Orozco Alvarado
Con la entrada en vigor del Tratado de Paz, Amistad, Límites y Arreglo Definitivo, conocido como Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848, México y Estados Unidos pusieron fin a una larga serie de conflictos entre ambas naciones.
Después de casi doscientos años de buenas relaciones, estos dos países vuelven nuevamente a enfrentar conflictos económicos, políticos y diplomáticos por falta de coordinación, cooperación, entendimiento y reciprocidad en el respeto mutuo.
Sin importar quién comenzó el conflicto, lo cierto es que la respuesta de México a la violación de las reglas del Tratado Comercial de 1994 por Estados Unidos fue ignorar la solicitud de captura, con fines de extradición, de diez funcionarios mexicanos acusados de narcotráfico, violando el Tratado bilateral de 1978.
De igual manera, la permanente solidaridad de México con Cuba, Venezuela y el bloque socialista latinoamericano, tuvo como respuesta de Estados Unidos la exclusión de nuestro país del Foro “Escudo de las Américas”; a lo que la presidenta Sheinbaum respondió con su participación en el Foro de países Socialistas en Defensa de la Democracia, encabezado por el gobierno español.
Ante el llamado de Claudia Sheinbaum a defender la soberanía nacional en el Monumento a la Revolución el pasado 31 de mayo, su rechazo a la injerencia norteamericana en nuestros asuntos internos y su desacuerdo sobre el enjuiciamiento de políticos mexicanos desde el exterior; tuvo como respuesta la acusación de Trump ante el G7 en Francia, que “México está gobernado por los cárteles y que la presidenta está asustada”.
La creciente tensión en las relaciones México-Estados Unidos bajo esta guerra de declaraciones ha escalado significativamente, poniendo en riesgo la cooperación, el entendimiento y las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
En primer término podemos destacar que, como consecuencia, no habrá renovación automática del T-MEC, sino revisiones anuales hasta concluir en el 2030; lo que pone en riesgo el flujo de inversiones a largo plazo en México y las exportaciones a Estados Unidos, que representan casi el 50% del PIB de nuestro país.
Esta situación, paralelamente a las declaraciones de Trump ante las siete economías más ricas del mundo, puede significar un bloqueo político, comercial y financiero para México hacia el futuro.
Pero lejos de bajar el tono, desde La Mañanera, nuestro gobierno arremetió nuevamente contra Estados Unidos acusándolo de mentir, de pactar con el crimen organizado, de violar la Carta de las Naciones Unidas, la Carta de los Estados Americanos, la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley de Seguridad Nacional por su posible intervención en la captura del Mayo Zambada hace casi dos años.
La realidad es que en México, la defensa de la soberanía nacional se ha convertido en el instrumento retórico ideal para proteger organizaciones narcoterroristas, narco políticos y funcionarios corruptos, que son perseguidos por la justicia internacional; sabiendo el costo económico que ello significa para el país y el riesgo que representa para la seguridad nacional una posible intervención de Estados Unidos en nuestro territorio
Fuente: facebook.com