Polonia y Francia realizarán próximamente ejercicios militares en la frontera oriental de la OTAN, principalmente sobre el mar Báltico y el norte de Polonia, en los que se simulará el uso de ojivas nucleares francesas contra objetivos en Rusia y Bielorrusia, informó Wirtualna Polska este jueves.
Según el medio, pilotos polacos identificarán y reconocerán objetivos, mientras que aviones Rafale franceses, equipados con misiles ASMP de carga nuclear, practicarán ataques simulados. La decisión se enmarca en la ampliación del ‘paraguas nuclear’ francés tras el cambio de doctrina estratégica anunciado por el presidente Emmanuel Macron el 2 de marzo en Brest, que presenta a Rusia como una amenaza.
Mientras, Rusia calificó de «poco inteligentes» las acusaciones de que está preparando una guerra contra Europa y Francia. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, subrayó que Macron y otros líderes occidentales tienen la posibilidad de discutir sus preocupaciones directamente con el presidente ruso, Vladímir Putin, sugiriendo que la vía del diálogo está abierta.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, declaró a comienzos de marzo que Varsovia mantenía conversaciones con Francia y otros aliados europeos cercanos sobre «un programa avanzado de disuasión nuclear», argumentando que se estaban armando «con los amigos» para disuadir a posibles agresores. Macron sostiene que la revisión de la doctrina es necesaria no solo por la cooperación nuclear reforzada entre Rusia y Bielorrusia, sino también por las dudas crecientes sobre la política de seguridad de Estados Unidos, y afirma que Europa ya no puede basar su protección únicamente en las garantías de una potencia externa al continente.
Tras la visita de Macron a Polonia el 20 de abril, la cooperación militar entre ambos países pasará «a un nivel práctico», según Wirtualna Polska. Las ojivas francesas no se almacenarán de forma permanente en territorio polaco, pero podrán aparecer periódicamente bajo las alas de los Rafale durante las maniobras conjuntas con la Fuerza Aérea de Polonia. En el escenario descrito, los F‑16 polacos se encargarán del reconocimiento de largo alcance y de ataques con armamento convencional, como los misiles de crucero JASSM‑ER, mientras que los Rafale B franceses simularán el empleo de cabezas nucleares, pudiendo volar desde Francia hasta la línea Budapest–Kaliningrado para ensayar ataques contra objetivos en Rusia y Bielorrusia.
Francia también ha ofrecido a Polonia cooperación en materia de reconocimiento satelital. Una fuente citada por el medio destacó como elemento clave que este «brazo armado polaco‑francés» quedará en cierta medida «fuera de la burocracia de la OTAN», lo que permitiría tomar decisiones de defensa con mayor rapidez. Según esta fuente, los ejercicios constituirán «planes adicionales de contingencia», independientes de los largos debates que podría exigir la aplicación del artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte.
Actualmente, las fuerzas nucleares francesas se basan en dos escuadrones de cazas Rafale —capaces de operar desde bases terrestres o desde el portaviones Charles de Gaulle— y cuatro submarinos dotados de misiles balísticos nucleares, de los cuales al menos dos permanecen siempre desplegados en ubicación desconocida. El arsenal nuclear de Francia asciende a unas 290 ojivas.
Moscú ha dicho en repetidas ocasiones que no planea atacar a Europa. El presidente ruso, Vladímir Putin, señaló que las élites gobernantes del Viejo Continente están sumidas en la histeria de que «la guerra con los rusos está a la vuelta de la esquina». «Es imposible creérselo, aunque intentan convencer a su propia gente», agregó.
Fuente original y créditos de la imagen: RT México