Esta mañana en su habitual conferencia de prensa matutina, el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador exhibió una larga lista de sólo empresas que les condonaron más de 1000 millones de impuestos durante los gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto.
La estratosférica cantidad de 366 mil 174 millones de pesos representa 121 mil 891 millones de pesos en el sexenio de Calderón sumados a los 244 mil 283 millones de pesos en el periodo de Peña Nieto donde Televisa, Banamex, Cemex y Gpo. Carso suman el 60% del total de las condonaciones de impuesto que debieron haber sido pagados a las arcas públicas.
López Obrador dice que son varias razones por las que desde el inicio de su gobierno han recibido una lluvia de ataques de calumnias y mentiras y por ello la guerra sucia. «Se acabó la corrupción, los contratos leoninos, los contratos de publicidad, que no es lo más importante ni el llamado chayote, no, eso es parte de todo un mecanismo de control y de manipulación, lo fundamental es el que tenían tomado al gobierno, el gobierno estaba secuestrado. Les pongo el ejemplo del huachicol: se robaban, con la complicidad de funcionarios de Pemex y del gobierno, 80 mil barriles diarios de gasolinas. Nada más por evitar eso hemos ahorrado hasta ahora alrededor de 300 mil millones de pesos por el huachicol».
Entonces, continúa AMLO, «sí hay gente enojada con eso, pero los más enojados son los que no pagaban impuestos porque les condonaban los impuestos a los de mero arriba. Y esos pues eran también dueños de medios de información, que ya está difícil hablar de medios de información, son medios de desinformación o de manipulación, o medios para proteger intereses, porque son empresas muy grandes o traficantes de influencia, porque, además, en sentido estricto ni siquiera empresarios son, son traficantes de influencia».
Atraco, robo
No está desproporcionada la tesis del porqué los constantes ataques y sobretodo la desinformación, que sin duda permea entre la población y no solo en la población menos favorecida en el nivel académico, sino que de personas supuestamente preparadas y cultas que citan como ejemplo de probidad argumentos provenientes de información de medios que manipulan abiertamente la información y, por increíble que parezca, hasta los defienden y los exhiben como sólidos argumentos a la hora de convencer a otras personas de lo que para ellos representa AMLO y su política de Estado. Todos tenemos a alguien a nuestro alrededor que refuta esas políticas desde ese tipo de información que defiende los intereses de estas poderosas empresas que, con la guerra des-informativa, buscan regresar a tener los mismos privilegios minados con este gobierno.
Porque, menciona el mandatario, «tampoco se puede hablar de que hacen negocio, porque para hacer un negocio lícito se requiere aceptar una ganancia razonable, una utilidad razonable, y estos no, estos atracaban. Imagínense cuánto se condonaba de impuestos. Los contratos leoninos, cómo por nueve hospitales 160 mil millones de pesos, nueve hospitales 160 mil millones de pesos de contrato. Y resulta que hacemos los avalúos porque ya no queremos mantener esos contratos leoninos y cuestan seis mil millones, para 160 mil. ¿A eso se le puede llamar negocio? ¿Esa es una ganancia razonable? Eso es un atraco, eso es un robo. Entonces, para poder hacer eso necesitaban crear medios de información.
«Entonces, imagínense el engaño, que todos pagábamos impuestos, menos los de arriba. Y lo que les hablaba yo de los contratos, eran hospitales, eran reclusorios, igual, nos costaba cinco mil pesos por recluso pagarles, cinco mil pesos por recluso, diario. Y la vigilancia corría a cargo del gobierno. ¿Y quiénes eran? Los mismos. Entonces, pues es entendible que no les guste».
Es entendible la guerra sucia, es entendible que haya gente que parezca agentes de estas corporaciones y es entendible que ataquen a diario al actual presidente.
