El Gobierno de Bahía de Banderas colocó la primera piedra del Centro de Control y Bienestar Animal, una obra sin precedentes en el municipio que tiene como objetivo mejorar la atención, protección y dignificación de los animales, especialmente aquellos en situación de abandono, maltrato o enfermedad.
Durante el arranque, el presidente municipal destacó que este proyecto responde a una demanda histórica de la ciudadanía y que, tras años de promesas sin concretarse, hoy se materializa como una acción real. Subrayó que el centro marcará un cambio en la forma en que el municipio aborda el bienestar animal.
Por su parte, la directora de Medio Ambiente, Ciola Arévalos, enfatizó que la problemática del abandono animal es una responsabilidad compartida. Señaló que este espacio permitirá concentrar esfuerzos, principalmente en la esterilización, que actualmente se realiza de manera itinerante, facilitando el apoyo a rescatistas y refugios independientes.
El proyecto también contempla un componente educativo dirigido a niñas y niños, con el fin de fomentar desde temprana edad una cultura de respeto y cuidado hacia los animales. Asimismo, incluirá programas de adopción responsable para garantizar que los animales rehabilitados encuentren un hogar adecuado.
Además de atender perros y gatos, el centro tendrá una visión integral, con áreas destinadas a la atención de fauna silvestre y pecuaria que requiera asistencia médica o resguardo temporal.
Autoridades destacaron que el objetivo no es sustituir la responsabilidad de los dueños, sino atender casos prioritarios como animales heridos, enfermos o víctimas de maltrato, haciendo un llamado a la corresponsabilidad ciudadana.
En cuanto a la infraestructura, la primera etapa contempla una inversión de 8 millones de pesos y un periodo estimado de ejecución de seis meses en una superficie de 1.2 hectáreas. El complejo incluirá consultorios, laboratorio, quirófano, áreas de cuarentena, espacios de alojamiento, oficinas administrativas y un crematorio.
El alcalde solicitó acelerar los trabajos para reducir el tiempo de construcción a cuatro meses, con el objetivo de que los beneficios lleguen lo antes posible.
Con este proyecto, Bahía de Banderas busca establecer un antes y un después en la atención animal, apostando por un modelo integral que combine salud, educación y responsabilidad social.