En el contexto del bloqueo del estrecho de Ormuz, el Consejo de Seguridad de la ONU abordó la “seguridad marítima” el 27 de abril.
El secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres, recordó inicialmente que los tripulantes de 2 000 barcos –unas 20 000 personas en total– siguen atrapados en el golfo Pérsico sin posibilidades de pisar tierra.
El secretario de la Organización Marítima Internacional (OMI), el panameño Arsenio Domínguez, observó que, en virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y del derecho consuetudinario, los estrechos internacionales «no pueden ser cerrados por un Estado costero para obstaculizar el comercio marítimo». También señaló que no existen bases jurídicas que permitan imponer pagos, derechos de paso o establecer diferencias entre los buques que utilizan esas vías marítimas y sostuvo que ese tipo de prácticas sientan un «precedente peligroso».
Colombia estimó, sin embargo, que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar no responde a situaciones como el cierre del estrecho de Ormuz ya que, al haber sido concebida para aplicarla en tiempo de paz, no ofrece las herramientas necesarias para las situaciones de guerra.
Bahréin denunció, por su parte, lo que llamó «acciones deliberadas» de Irán, calificándolas de violaciones flagrantes del derecho internacional.
Liberia propuso que los estrechos marítimos más importantes sean considerados «zonas de responsabilidad compartida» y se pronunció por la creación de un mecanismo permanente e independiente de seguimiento y verificación de los incidentes para garantizar que se señalen en tiempo real, y de forma despolitizada, los incidentes que afecten el transporte marítimo comercial. «En un entorno oscurecido por relatos contradictorios, los hechos verificados constituyen una forma de desescalada», aseguró Liberia.
La representación de Francia dijo ser portadora, junto a Reino Unido y más de 50 países no beligerantes de Europa, Medio Oriente y Asia, de una iniciativa multinacional independiente y estrictamente defensiva para proteger los barcos mercantes, tranquilizar a los operadores del transporte por mar y realizar operaciones de desminado en cuanto las condiciones lo permitan. Esta iniciativa respondería a 3 exigencias: reabrir inmediatamente el estrecho de Ormuz, restablecer las condiciones de libre tránsito y garantizar la ausencia de restricciones que equivaldrían a privatizar el estrecho.
Irán recordó que sus aguas territoriales abarcan gran parte del estrecho de Ormuz y que por esa razón ha tomado las medidas necesarias para impedir que ese paso estratégico se utilice con fines hostiles.
China observó que «la causa profunda» del bloqueo del estrecho de Ormuz tiene que ver con las acciones ilegales de Estados Unidos y de Israel contra Irán y que, para salir del actual estancamiento de la situación es necesario llegar, por vía diplomática, a un arreglo perenne. China felicitó a Pakistán y a los demás mediadores que trabajan por hacer posible ese arreglo.
Rusia recordó que, en tiempo de guerra, «un Estado costero víctima de una agresión puede restringir la navegación en sus aguas territoriales para garantizar su propia seguridad». Rusia fustigó después a los países de la Unión Europea que, recalcó, se comportan como «filibusteros del siglo XXI», abordando y capturando barcos mercantes, supuestamente miembros de una “flota fantasma” rusa, y recalcó que ese tipo de actos violan la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, observó además que la noción de “flota fantasma” simplemente no existe en derecho internacional y subrayó que los países occidentales que «apoyan tácitamente los actos terroristas de Kiev» adoptan una posición totalmente diferente sobre la navegación en el estrecho de Ormuz.
Marruecos afirmó que los mares y los océanos no deber ser elementos de división sino puentes y factores de prosperidad y propuso federar los Estados africanos del litoral atlántico para hacer de esa área no una fuente de amenaza sino un sueño de seguridad.
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Fuente original y créditos de la imagen: Red Voltaire