«¿Podrán China y Estados Unidos superar la llamada ‘trampa de Tucídides’ y forjar un nuevo paradigma para las relaciones entre grandes potencias?», dijo el presidente chino Xi Jinping en la reunión con su homólogo Donald Trump.
China ya no se limita a exigir el reconocimiento de su estatus: de hecho, insta a Estados Unidos a aceptar el cambio en el equilibrio global de poder.
«La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos», dijo Xi. «Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto, lo que empujaría toda la relación entre China y Estados Unidos a una situación altamente peligrosa», agregó.
Durante el banquete oficial en el marco de la visita de su par estadounidense, Donald Trump, a Pekín, que se lleva a cabo del 13 al 15 de mayo, Xi expresó: «El presidente Trump y yo, plenamente conscientes de las expectativas de nuestras dos naciones y de la comunidad internacional, hemos mantenido múltiples reuniones y conversaciones telefónicas, y hemos logrado que las relaciones entre China y Estados Unidos se mantengan, en general, estables».
«Ambos creemos que la relación entre China y Estados Unidos es la relación bilateral más importante del mundo. Debemos hacer que funcione y nunca arruinarla», destacó, agregando que tanto Pekín como Washington «se benefician de la cooperación y pierden con la confrontación». «Nuestros dos países deberían ser socios, no rivales», reiteró.
«El presidente Trump y yo también acordamos edificar una relación constructiva entre China y Estados Unidos basada en la estabilidad estratégica, para promover el desarrollo sólido y sostenible de las relaciones bilaterales y traer más paz, prosperidad y progreso al mundo», concluyó el líder del gigante asiático.
Los mandatarios también celebraron una reunión bilateral de más de dos horas, en la que se abordaron los grandes retos internacionales y regionales. «Los jefes de Estado de ambos países intercambiaron opiniones sobre cuestiones internacionales y regionales de gran importancia, como la situación en Oriente Medio, la crisis de Ucrania y la península de Corea», indicó la Cancillería del gigante asiático.
Además, el presidente chino se reunió con la delegación de altos ejecutivos de las principales corporaciones tecnológicas y financieras del mundo que acompaña a Trump. La comitiva está integrada por figuras clave de la economía global, como Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple), Jensen Huang (Nvidia) y Kelly Ortberg (Boeing). A la importante cita también asisten altos representantes de gigantes de la industria y las finanzas, entre ellos BlackRock, Visa, Mastercard, Goldman Sachs y Citigroup.
La expresión ‘trampa de Tucídides’ se remonta al historiador griego de dicho nombre, quien describió las causas de la Guerra del Peloponeso entre Esparta y Atenas. La esencia del concepto radica en que el crecimiento de una nueva potencia y el temor que esta inspira en el antiguo líder hacen que un gran conflicto sea prácticamente inevitable.
«Fue el ascenso de Atenas y el temor que esto infundió en Esparta lo que hizo inevitable la guerra», escribió Tucídides en su libro.
El politólogo estadounidense Graham Allison, quien investigó las relaciones entre Estados Unidos y China, reintrodujo este término en la política contemporánea. En su libro ‘Destinados a la guerra’, presenta 16 casos históricos en los que una potencia emergente desafió a la dominante, y en 12 de ellos el asunto terminó en guerra.
Según Allison, es posible evitar un escenario similar, pero «requerirá nada menos que doblegar el arco de la historia».
Fuente original y créditos de la imagen: Kontrainfo