Autoridades de Medio Ambiente de Bahía de Banderas informaron la reubicación de 109 tortugas que se encontraban en zonas impactadas por descargas de aguas residuales en el corredor de Flamingos, tras denuncias ciudadanas que alertaron sobre un posible ecocidio en la zona costera del municipio.
El caso cobró relevancia luego de que habitantes y colectivos ambientales reportaran la muerte de más de 200 ejemplares, presuntamente vinculada a la presencia de aguas negras que desembocan en su hábitat, particularmente en las inmediaciones de la carretera federal 200, a la altura de Bucerías. De acuerdo con testimonios recabados por organizaciones civiles, los escurrimientos provendrían de drenes cercanos a áreas comerciales y desarrollos turísticos, lo que ha encendido las alarmas por el impacto ambiental y sanitario.
Especialistas en conservación han advertido que la exposición prolongada a aguas contaminadas puede provocar infecciones, afectaciones respiratorias y la muerte en especies como la tortuga de agua dulce, además de alterar gravemente los ecosistemas locales. En este sentido, organismos como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) han subrayado la importancia de investigar y sancionar este tipo de descargas ilegales.
Hasta el momento, se han presentado al menos dos denuncias formales; sin embargo, no se ha informado sobre la identificación de responsables ni la aplicación de sanciones. Durante una reciente conferencia de rendición de cuentas, autoridades municipales aseguraron que ya se iniciaron los procedimientos correspondientes y que las tortugas rescatadas fueron trasladadas a zonas seguras, donde podrán recuperarse bajo monitoreo.
Por su parte, el director del organismo operador de agua potable, Oromapas, señaló que se contempla la intervención de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) para realizar inspecciones técnicas y determinar el origen de las descargas, así como posibles omisiones en la infraestructura sanitaria.
Asimismo, autoridades ambientales indicaron que aún quedan al menos dos puntos de descarga por revisar, donde se estima la presencia de entre 100 y 120 tortugas adicionales en riesgo. Colectivos ciudadanos han exigido transparencia en las investigaciones y acciones inmediatas para frenar el daño ambiental, al advertir que este caso podría ser apenas una muestra de un problema más amplio en la gestión de aguas residuales en la región.








































































