El presidente municipal interino de Bahía de Banderas, Israel Santillán Castañeda, realizó un recorrido de supervisión por la planta de tratamiento de aguas residuales de Úrsulo Galván, donde verificó el funcionamiento actual del sistema y los avances de la ampliación que fortalecerá el saneamiento de las aguas provenientes de Lo de Marcos y Úrsulo Galván.
Durante la visita, el alcalde destacó que este proyecto representa una inversión de 16 millones de pesos, gestionada durante la administración del presidente municipal con licencia, Héctor Santana, con el propósito de mejorar el tratamiento de aguas residuales, proteger el medio ambiente y preservar la calidad de las playas del municipio.
Santillán explicó que la ampliación permitirá separar y conducir de mejor manera las aguas residuales de ambas comunidades, contribuyendo a que el agua tratada llegue en mejores condiciones a su destino final. Señaló que este esfuerzo se traduce en playas más limpias, cuidado ambiental y en la conservación de distintivos como la certificación Blue Flag de la playa de Lo de Marcos.

Por su parte, el director de OROMAPAS, Jesús Mejía, detalló el proceso técnico de la planta, donde las aguas residuales ingresan a reactores biológicos para tratar la materia orgánica; posteriormente pasan a sedimentadores para su clarificación y finalmente son conducidas mediante un emisor hacia su disposición final.
El funcionario informó que actualmente la planta trata el 100 por ciento de las aguas residuales que recibe, mientras que la ampliación permitirá duplicar su capacidad, al pasar de 15 a 30 litros por segundo, lo que permitirá atender el crecimiento poblacional y turístico de la zona.
Asimismo, indicó que los reactores biológicos y sedimentadores ya se encuentran instalados y que resta concluir el equipamiento electromecánico para poner en operación la ampliación.
Durante el recorrido también se mostró la calidad del agua tratada, la cual, aunque no es apta para consumo humano, puede aprovecharse para riego de áreas verdes y actividades agrícolas.
Al finalizar la supervisión, Israel Santillán reiteró que invertir en infraestructura sanitaria es invertir en el futuro de Bahía de Banderas, en beneficio de las familias, el turismo y el medio ambiente.