Las autoridades católicas de México anunciaron la suspensión de la masiva peregrinación anual que congrega a varios millones de fieles cada 12 de diciembre en la Basílica de Guadalupe, en homenaje a la «virgen morena, Patrona de América». Fue remplazada por celebraciones virtuales, informó el Consejo Episcopal.
Este año, la misa masiva de la Virgen de Guadalupe será reemplazada por celebraciones virtuales.
Para evitar contagios de COVID-19, «tan solo se permitirá a los peregrinos pasar frente a la imagen evitando en todo momento la permanencia en el recinto o sus inmediaciones». Así dice una misiva del organismo católico, difundida por el rector de la Basílica, monseñor Salvador Martínez.
Los peregrinos participarán esta vez en las tradicionales fiestas religiosas «a través de los medios de comunicación masiva o por medio de las plataformas digitales, donde se harán transmisiones diferidas del evento».
La Basílica de Guadalupe, es el mayor centro de peregrinación de los católicos en el mundo, levantada en el lugar donde la virgen le transmitió a un humilde indígena, de nombre Juan Diego, un mensaje a sus comunidades, en una aparición registrada en 1537, según la tradición.
«Evitar los contagios», dice la jerarquía
Los jerarcas católicos alentarán la celebración de la aparición de la virgen en las propias comunidades de origen, sea a nivel parroquial, de barrio o de familia.
Las festividades deben cumplirse «observando lo que las autoridades locales y sanitarias determinen en cada región para prevenir contagios», añade el texto.
La carta del episcopado invita a los sacerdotes a que «promuevan activamente en las parroquias la información de que la mejor forma de celebrar este año las fiestas guadalupanas es en los propios lugares de origen, evitando así la aglomeración que se realiza año con año».
La Basílica de Guadalupe comenzó a difundir en su portal de internet, materiales como oraciones, ritos, catequesis y dinámicas virtuales.
Otra parte del pan consiste en reprogramar la visita de los fieles en un lapso prolongado, de noviembre a enero, con el fin de impedir aglomeraciones que faciliten el contagio del nuevo patógeno.
La Basílica de Guadalupe recibe a los largo del año unos 10.000 fieles por día, pero en esta contingencia sanitaria la redujo a 500 fieles diarios, con el control de autoridades capitalinas.
Cada año la cantidad de peregrinos crecen y en 2019 alcanzaron un récord de 10,6 millones de guadalupanos, para confirmarse como la concentración católica más grande del mundo.
Fuente: Sputnik. Artículo original









































































