La fusión de las creencias antigua e hispánica podrían concretarse con la presencia de la tormenta Adrián que se avecina como una Depresión Tropical y se espera llegue a la costas jalisciense en los próximos días.
Según informa un comunicado de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Adrian se ha desarrollado ayer por la noche en el Océano Pacífico a 625 kilómetros (km) al sur de Boca de Pijijiapan, Chiapas, y a 740 km al sur-sureste de Salina Cruz, Oaxaca, con desplazamiento al noroeste a 11 kilómetros por hora (km/h) y vientos máximos de 75 km/h con rachas superiores a 95 km/h.
Con este acontecimiento climático se inaugurará la temporada de lluvias en la región de la costa de Jalisco y coincide con las creencias religiosas que se han cultivado a través de la historia de nuestro país.
Tlaloc
Tlaloc es uno de los dioses emblemáticos de las culturas antiguas como los aztecas, teotihuacanos y hasta por los mayas que lo adoptaron con el Dios Chaac, era responsable de la lluvia y de los fenómenos climáticos.
Se cuenta que antes de la invasión española en 1519, los habitantes de estas tierras hacían fiestas y rituales en honor a Tlaloc para que los privilegiara con las lluvias necesarias que ocupaban sus sembradíos de milpa, piña, cacao o algodón.
El poder de este Dios antiguo sobre el fenómeno de la lluvia es tal, que hay una fuerte leyenda de esa deidad en los tiempos recientes cuando fue el traslado del monolito azteca de Tlaloc, hallado en San Miguel Coatlinchán en el Estado de México, a la Ciudad de México.
Cuentan que una vez ya instalado en la entrada del Instituto Nacional de Antropología e Historia, azotó una inusual tormenta en la ciudad y la lluvia no tocó un sólo centímetro del monolito de Tlaloc. Dicha instalación se llevó a cabo el 16 de abril de 1964, un tiempo que regularmente no se registran lluvias en esa ciudad.

San Juan
Como ha sucedido en otros casos y de acuerdo con algunos relatos, los evangelizadores españoles fueron testigos de los festejos a Tlaloc y decidieron empatar la celebración prehispánica, en la época de la colonia, con el «cordonazo de San Juan» que es la fuerte tormenta que cae el 24 de junio.
De esa manera, San Juan Bautista, ocupó el papel Tlaloc desde entonces en las celebraciones que se tienen con la apertura de la temporada de lluvias.
Pero esa fusión se ha quedado en la memoria durante mucho tiempo en la cultura que vivimos, donde hay ciertos mitos incluso leyenda hecha canción como El Mero Día de San Juan en aquel pueblo de Ixtlán.
En ese día, 24 de junio, se tiene la idea de que el «Día de San Juan» (fecha del nacimiento de San Juan Bautista), lloverá sin falta y copiosamente. También las abuelas recomiendas cortarse el pelo ese día para que les crezca sano y brillante. Además dicen que ese día es buen augurio para recolectar plantas medicinales.








































































