El Vallarta Pride y el NYC Pride firman una histórica alianza para promover los derechos LGBTQ+, el turismo incluyente y el intercambio cultural entre México y Estados Unidos.
En el marco del Vallarta Pride 2025, Puerto Vallarta y Nueva York firmaron un acuerdo de hermanamiento entre sus festivales del orgullo, estableciendo una alianza sin precedentes que busca fortalecer la cooperación binacional en derechos humanos, visibilidad LGBTQ+, turismo inclusivo e intercambio cultural.
La ceremonia oficial contó con la presencia de Melissa Madero, regidora y representante del presidente municipal Luis Munguía; Michele Irimia, copresidenta del NYC Pride; Miguel González Herevia, del Consulado General de México en Nueva York; y Javier Jiménez, presidente del comité organizador del Vallarta Pride.
«Este es un paso firme hacia una agenda compartida de inclusión y derechos. Puerto Vallarta continúa abriendo caminos con orgullo y liderazgo», afirmó Madero, destacando el respaldo del gobierno municipal y el trabajo conjunto que dio forma a esta alianza.

La delegación del NYC Pride estuvo integrada por líderes como Joshua Woods, Matt Cheng, Zoe Gorringe y Michele Irimia, quien ha sido reconocida internacionalmente por su activismo y liderazgo en favor de la comunidad LGBTQ+.
El acuerdo contempla una campaña conjunta para 2025–2026 enfocada en cooperación diplomática, desarrollo de liderazgos LGBTQ+ y promoción turística recíproca. La delegación neoyorquina valoró el espíritu de apertura y compromiso demostrado por Puerto Vallarta durante su visita.
El Vallarta Pride 2025 rompió récords con más de 30,000 asistentes al desfile, 1,900 participantes, 90 contingentes y una asistencia de más de 25,000 personas en la Block Party. La ocupación hotelera superó el 80 %, y el evento recibió amplia cobertura mediática nacional e internacional.
Reconocido como el epicentro global del orgullo, el NYC Pride atrae a más de dos millones de personas cada año desde su origen en los disturbios de Stonewall en 1969.
Con esta alianza, ambas ciudades se consolidan como capitales del orgullo y la inclusión, demostrando que el respeto y la diversidad no conocen fronteras.








































































